Dmitry Rybolovlev había acusado a la reconocida rematadora de connivencia con el marchante de arte suizo Yves Bouvier para engañarlo y hacerle pagar precios inflados por las cuatro obras. El jurado no le dio la razón.
Dmitry Rybolovlev había acusado a la reconocida rematadora de connivencia con el marchante de arte suizo Yves Bouvier para engañarlo y hacerle pagar precios inflados por las cuatro obras. El jurado no le dio la razón.



Noticias Relacionadas
Entre el cordero y el elefante: cómo el arte representó a Dios sin mostrarlo, según José Emilio Burucúa
Amor, duelo y reconstrucción: 12 libros recientes que exploran las relaciones emocionales
El mal como eje de la filosofía moderna: la tesis de Susan Neiman en un ensayo clave