Sin parámetros fijos en relación a los precios, los libros usados cobran protagonismo en un contexto de aumentos e inflación en alza y son una alternativa para conseguir lecturas más allá de la impronta de la novedad. Considerada la ciudad del mundo con mayor cantidad de librerías, Buenos Aires ofrece sitios históricos y emblemáticos para encontrar joyas, como la primera edición de Rayuela o un libro de poemas de Borges.
Sin parámetros fijos en relación a los precios, los libros usados cobran protagonismo en un contexto de aumentos e inflación en alza y son una alternativa para conseguir lecturas más allá de la impronta de la novedad. Considerada la ciudad del mundo con mayor cantidad de librerías, Buenos Aires ofrece sitios históricos y emblemáticos para encontrar joyas, como la primera edición de Rayuela o un libro de poemas de Borges.



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