Días atrás, la escritora belga contó su peregrinar por museos que no la dejan ingresar porque no usa celular ni computadora.Años antes, había protagonizado un recorrido parecido cuando puso voz a los días finales de Jesús. Una autora necesaria y una buena lectura para estos días de reflexión.
Días atrás, la escritora belga contó su peregrinar por museos que no la dejan ingresar porque no usa celular ni computadora.Años antes, había protagonizado un recorrido parecido cuando puso voz a los días finales de Jesús. Una autora necesaria y una buena lectura para estos días de reflexión.



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