El Moderno luce lo mejor de su acervo en una inmensa propuesta que ocupa cuatro salas para exhibir las joyas de sus colecciones.Con curaduría de Victoria Noorthoorn y Francisco Lemus, enlaza 300 piezas con acceso a las investigaciones digitalizadas y charlas.El circuito permite recorrer en cada planta un sistema de ideas y relaciones entre generaciones de artistas.
El Moderno luce lo mejor de su acervo en una inmensa propuesta que ocupa cuatro salas para exhibir las joyas de sus colecciones.Con curaduría de Victoria Noorthoorn y Francisco Lemus, enlaza 300 piezas con acceso a las investigaciones digitalizadas y charlas.El circuito permite recorrer en cada planta un sistema de ideas y relaciones entre generaciones de artistas.



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