- A 60 kilómetros al norte de la capital, supuso una inversión de 1.300 millones de dólares y arrancó con las expectativas de crear 1.500 empleos directos y 7.500 indirectos.
- La ilusión se extendió entre las barriadas de precarias casas de madera, instaladas en un paisaje casi desértico, que carecen del servicio de agua y desagüe o de calles asfaltadas. Pero cuando el proyecto está a punto de echar a andar oficialmente, hay más quejas que sonrisas.
A 60 kilómetros al norte de la capital, supuso una inversión de 1.300 millones de dólares y arrancó con las expectativas de crear 1.500 empleos directos y 7.500 indirectos. La ilusión se extendió entre las barriadas de precarias casas de madera, instaladas en un paisaje casi desértico, que carecen del servicio de agua y desagüe o de calles asfaltadas. Pero cuando el proyecto está a punto de echar a andar oficialmente, hay más quejas que sonrisas.



Noticias Relacionadas
El cambio climático alarga el verano: Italia enfrenta otra ola de calor extremo y el gobierno advierte sobre riesgos para toda la población
Trump firmó el decreto que cambia el nombre del Lago Ontario a Lago América y volvió a provocar: “Ahora sólo nos falta un océano”
En el nombre del padre: los Bolsonaro, candidatos a todo en las elecciones de Brasil