- Es un lugar único en Francia y el segundo más grande del mundo.
- Funciona en Aubervilliers, en la periferia norte de París.
- El objetivo es celebrar el vínculo humano-canino y reconocer su importancia como figura cultural a lo largo de la historia.
Es un lugar único en Francia y el segundo más grande del mundo. Funciona en Aubervilliers, en la periferia norte de París. El objetivo es celebrar el vínculo humano-canino y reconocer su importancia como figura cultural a lo largo de la historia.



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