- Además, es traductor y se convirtió en el residente número veinticinco del programa de escritura del Malba.
- Tras su primer paso por el país en 1999, mantuvo su vínculo con la literatura argentina a través de la traducción.
- Está de regreso ahora para trabajar en Línea de horizonte, un libro de cuentos sobre su viaje por las provincias.
Además, es traductor y se convirtió en el residente número veinticinco del programa de escritura del Malba. Tras su primer paso por el país en 1999, mantuvo su vínculo con la literatura argentina a través de la traducción. Está de regreso ahora para trabajar en Línea de horizonte, un libro de cuentos sobre su viaje por las provincias.



Noticias Relacionadas
Bienal de Venecia: la obra del argentino Matías Duville ya está entre las mejores de la muestra
Mo Yan agradece a la literatura argentina, a Maradona y Messi pero no hubo foto con Coetzee
Betina González, en el espacio Clarín-Ñ: “La sociedad quiere jubilar a las mujeres a los 50”