- El escritor irlandés regresa con una novela de atmósfera gótica, donde mezcla erotismo, fantasmas y misterio.
- En una entrevista defendió la autonomía del arte y sostuvo que la literatura no debe proponerse cambiar el mundo.
- También reflexionó sobre el ego artístico, la violencia masculina y su relación obsesiva con Venecia.
El escritor irlandés regresa con una novela de atmósfera gótica, donde mezcla erotismo, fantasmas y misterio. En una entrevista defendió la autonomía del arte y sostuvo que la literatura no debe proponerse cambiar el mundo. También reflexionó sobre el ego artístico, la violencia masculina y su relación obsesiva con Venecia. Read More



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