El capricho de Javier Milei de sostener al jefe de Gabinete dejó de ser una gracia que servía para hostigar a la oposición. Se le vuelve encima como un búmeran y comenzó a dañar una gestión que ya viene escorada.
El capricho de Javier Milei de sostener al jefe de Gabinete dejó de ser una gracia que servía para hostigar a la oposición. Se le vuelve encima como un búmeran y comenzó a dañar una gestión que ya viene escorada. Read More



Noticias Relacionadas
Economía dos caras: sube el gasto en servicios, compras online, viajes al exterior, mientras se cae en shoppings y súper locales
Milei reactiva dos peleas con los gobernadores por los subsidios a la zona fría del gas y los colectivos
¿El primer super RIGI? Un empresario iraní presentó a Caputo un plan millonario para levantar una central nuclear