- Tras dedicar diez años a Vida en Marta, regresa al cuento con historias atravesadas por la ambigüedad, el peligro y lo oculto.
- El autor explica cómo construye sus relatos y por qué nunca busca cerrarlos del todo.
- También reflexiona sobre la poesía, la ansiedad y el oficio de escribir.
Tras dedicar diez años a Vida en Marta, regresa al cuento con historias atravesadas por la ambigüedad, el peligro y lo oculto. El autor explica cómo construye sus relatos y por qué nunca busca cerrarlos del todo. También reflexiona sobre la poesía, la ansiedad y el oficio de escribir. Read More



Noticias Relacionadas
Germaine Derbecq y Raquel Forner: se renueva el interés en arteba por dos artistas faro del siglo XX
‘Bondi’, ‘cholulo’, ‘basuraleza’ e ‘influencer’, entre las palabras que suma el diccionario de la RAE
Gauchos, paisanas y escenas rurales: la obra de Florencio Molina Campos llega al Palacio Libertad