La disputa sobre la obra “Discóbolo Lancellotti” surgió luego de que el director de la Gliptoteca de Munich, Florian S. Knauss, exigiera a las autoridades italianas su devolución, al señalar que fue legalmente adquirida en 1938 por el dictador alemán.
La disputa sobre la obra “Discóbolo Lancellotti” surgió luego de que el director de la Gliptoteca de Munich, Florian S. Knauss, exigiera a las autoridades italianas su devolución, al señalar que fue legalmente adquirida en 1938 por el dictador alemán.



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