Sillas anfibias, senderos y señalética adaptadas, alarmas lumínicas, mapas hápticos, entre otras herramientas, fueron incorporadas en los principales destinos turísticos para que personas con discapacidades sensoriales, motrices e intelectuales “viajen donde quieran y no donde pueden”.
Sillas anfibias, senderos y señalética adaptadas, alarmas lumínicas, mapas hápticos, entre otras herramientas, fueron incorporadas en los principales destinos turísticos para que personas con discapacidades sensoriales, motrices e intelectuales “viajen donde quieran y no donde pueden”.



Noticias Relacionadas
Fuera de la ruta clásica: 7 escapadas a menos de dos horas de París que pocos tienen en el radar
El servicio que no se puede dejar para último momento: claves para contratar la asistencia al viajero, la letra chica y las preexistencias
Acantilados, leyendas y vistas infinitas: 6 faros fascinantes donde podés quedarte a dormir