Su timidez y experimentación incansable en pos de un lenguaje propio que lo llevaron a la idea de “matar la pintura”, la figura del artista catalán mantiene su vigencia a 40 años de su fallecimiento, el 25 de diciembre de 1983, consolidándose como uno de los grandes artistas del siglo XX.
Su timidez y experimentación incansable en pos de un lenguaje propio que lo llevaron a la idea de “matar la pintura”, la figura del artista catalán mantiene su vigencia a 40 años de su fallecimiento, el 25 de diciembre de 1983, consolidándose como uno de los grandes artistas del siglo XX.



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