El pasado 28 de diciembre una serie de computadoras de al menos dos espacios culturales fueron blanco de hackeos en bases de datos, en una práctica que los investigadores indican que se volvió habitual.
El pasado 28 de diciembre una serie de computadoras de al menos dos espacios culturales fueron blanco de hackeos en bases de datos, en una práctica que los investigadores indican que se volvió habitual.



Noticias Relacionadas
Mario Mendoza y su nueva novela: cómo cambió el perfil del narco en América Latina
Feria del Libro 2026: los recomendados de hoy 30 de abril
De los linchamientos a las redes sociales: por qué el ensayo de Mark Twain vuelve a ser leído hoy