Cuando el país se sacudió en 2001, el artista empezó a usar carteles de chapa desechados. Hoy, Noche adentro exhibe en el centro porteño 22 pinturas que revelan la prolongada reflexión sobre materia, géneros y tratamientos.
Cuando el país se sacudió en 2001, el artista empezó a usar carteles de chapa desechados. Hoy, Noche adentro exhibe en el centro porteño 22 pinturas que revelan la prolongada reflexión sobre materia, géneros y tratamientos.



Noticias Relacionadas
Germaine Derbecq y Raquel Forner: se renueva el interés en arteba por dos artistas faro del siglo XX
‘Bondi’, ‘cholulo’, ‘basuraleza’ e ‘influencer’, entre las palabras que suma el diccionario de la RAE
Gauchos, paisanas y escenas rurales: la obra de Florencio Molina Campos llega al Palacio Libertad