- El Gobierno sigue la línea del kirchnerismo: la expropiación fue una decisión soberana y no corresponde que se juzgue en Estados Unidos.
- Pero quienes conocen el caso piden que se actúe de buena fe para negociar y que en la apelación baje el monto de la sentencia.
El Gobierno sigue la línea del kirchnerismo: la expropiación fue una decisión soberana y no corresponde que se juzgue en Estados Unidos.Pero quienes conocen el caso piden que se actúe de buena fe para negociar y que en la apelación baje el monto de la sentencia.



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