- El museo vivió una noche mágica con el poder del tango y la creatividad del Ballet Hispánico.
- La combinación de coreografías apasionadas y arte abstracto convirtió al icónico museo en un escenario vibrante.
El museo vivió una noche mágica con el poder del tango y la creatividad del Ballet Hispánico. La combinación de coreografías apasionadas y arte abstracto convirtió al icónico museo en un escenario vibrante.



Noticias Relacionadas
Daniel Saldaña París: “La búsqueda de uno mismo inevitablemente se vuelve política”
Han Kang: “La ciencia y el arte se formulan la misma pregunta, ¿qué hacemos aquí?”
Leonardo Padura: “Cuba vive en una ficción que ya no alcanza”