- Entre la alienación psicológica y las vanguardias del siglo XX, la artista japonesa fallecida a los 97 años ocupó un lugar destacado en el arte contemporáneo.
- Su irreverencia la llevó de una familia tradicional a incomodar a los pop boys de Nueva York, y de allí al jardín zen y la fama.
Entre la alienación psicológica y las vanguardias del siglo XX, la artista japonesa fallecida a los 97 años ocupó un lugar destacado en el arte contemporáneo.Su irreverencia la llevó de una familia tradicional a incomodar a los pop boys de Nueva York, y de allí al jardín zen y la fama. Read More



Noticias Relacionadas
Eduardo Costantini sobre Yayoi Kusama, la reina de los lunares: “Enterneció con su humanidad”
La Feria Plateada suma galerías, editoriales y arte contemporáneo en La Plata
Los Diarios de Guillermo Kuitca, la nueva adquisición millonaria de Andrés Buhar