- En Una exposición, la escritora transforma el ritual de la carneada en el punto de partida para revisar su pasado y sus vínculos familiares.
- La mirada adulta sobre una escena que durante la infancia aparecía como una celebración revela nuevas preguntas sobre la violencia.
- La autora combina crónica, ficción y ensayo para construir una narración atravesada por la memoria y los “apegos feroces”.
En Una exposición, la escritora transforma el ritual de la carneada en el punto de partida para revisar su pasado y sus vínculos familiares. La mirada adulta sobre una escena que durante la infancia aparecía como una celebración revela nuevas preguntas sobre la violencia. La autora combina crónica, ficción y ensayo para construir una narración atravesada por la memoria y los “apegos feroces”. Read More



Noticias Relacionadas
Germaine Derbecq y Raquel Forner: se renueva el interés en arteba por dos artistas faro del siglo XX
‘Bondi’, ‘cholulo’, ‘basuraleza’ e ‘influencer’, entre las palabras que suma el diccionario de la RAE
Gauchos, paisanas y escenas rurales: la obra de Florencio Molina Campos llega al Palacio Libertad