El pasado 28 de diciembre una serie de computadoras de al menos dos espacios culturales fueron blanco de hackeos en bases de datos, en una práctica que los investigadores indican que se volvió habitual.
El pasado 28 de diciembre una serie de computadoras de al menos dos espacios culturales fueron blanco de hackeos en bases de datos, en una práctica que los investigadores indican que se volvió habitual.



Noticias Relacionadas
Mario Firmenich, fundador de Montoneros, publica un libro con el que quiere interpretar la historia
Las hijas de Felipe reivindicaron en Londres al verdadero Zurbarán
El Gobierno oficializó el programa que reemplazará al Coro Nacional de Niños disuelto hace dos semanas