Sillas anfibias, senderos y señalética adaptadas, alarmas lumínicas, mapas hápticos, entre otras herramientas, fueron incorporadas en los principales destinos turísticos para que personas con discapacidades sensoriales, motrices e intelectuales “viajen donde quieran y no donde pueden”.
Sillas anfibias, senderos y señalética adaptadas, alarmas lumínicas, mapas hápticos, entre otras herramientas, fueron incorporadas en los principales destinos turísticos para que personas con discapacidades sensoriales, motrices e intelectuales “viajen donde quieran y no donde pueden”.



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